6 de septiembre de 2007

 

El video del gordo en la playa

Les invito a ver este corto video, titulado "el gordo en la playa". Se trata de unas imágenes captadas inocentemente en una playa del litoral español. Podría no tener mayor trascendencia o, en el caso de que tuviera algo más de gracia, podría convertirse en un viral de difusión mundial, sin promoción alguna y de una forma totalmente gratuita. Otro motivo que podría disparar su propagación es que el personaje filmado fuera famoso o simplemente más atractivo; recordemos el caso de la saltadora de pértiga adolescente que saltó a la fama por unos videos colgados de internet.

No es sencillo prever el resultado de colgar un contenido (video, fotos o textos) en internet. El alcance puede ser nulo (que lo vean sólo tus amigos) o prácticamente ilimitado, pudiendo catapultar a la fama a cualquier personaje. Pero cuando el interesado no es consciente de la actividad o no está interesado en sufrir un ridículo público, esto se convierte en un problema.

Esta desagrable situación se la están encontrando muchas personas a la vuelta de las vacaciones. La mayoría nunca sabrán que han sido filmados o fotografiados en la playa, otros muchos nunca sabrán que millones de personas pueden observar su actividad privada, para reirse, cotillear o váyase a saber, con que libidionos motivos. Las probabilidades de que uno se encuentre a sí mismo en la red, son bastante remotas, pero el mundo es muy pequeño y mucho más pequeño es internet.

Este fenómeno no es nuevo; lo resulta novedoso son por un lado, los medios técnicos disponibles, como las cámaras, cada día más pequeñas, que hacen de cada uno de nosotros un potencial papparazzi; por otra parte las facilidades de upload y distribución de los contenidos, son la otra faceta que convierten este asunto en algo que hay que comenzar a vigilar, siempre que se esté interesado en salvaguardar la reputación de cada cual.

El fenómeno no acaba más que empezar, y ya algunos medios se han hecho eco, como El Confidencial, que da instrucciones sobre como proceder. Sin embargo, las recomendaciones no son completas: limitarse a dejar estos casos en manos de los abogados puede ser muy negativo. Veremos llegar el día en que en las playas se coloque un cartel de "prohibido fotografiar".

En fin, esta es una entrada de transición, para recordar las merecidas vacaciones y saludar de nuevo a nuestros lectores.

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17 de julio de 2007

 

Internet y vacaciones

Acabo de regresar de mis vacaciones playeras y se me ha ocurrido plasmar algunos usos que damos a internet en estas fechas basado en mi experiencia de estos días.
Básicamente la gran decisión acerca de donde ir vino dada por la opinión de mi mujer, que eligió playa y playa del Mediterráneo. Una vez definido el entorno había que seleccionar el lugar. En un principio la idea era ir a algún lugar donde no habíamos ido antes y tranquilo así que nos fuímos a varias agencias de viaje a pedir unos catálogos de hoteles y apartamentos de playa. Los catálogos de este tipo de productos suelen ser bastante poco reales y dan obviamente una idea bastante más optimista de la realidad. Así que lo que hice fué más o menos ir viendo zonas de interés y seleccionar una lista corta de hoteles. Una vez seleccionados los hoteles procedí a buscar sus nombres en internet, sin olvidar buscar combinaciones como nombre de hotel junto a temas relacionados con seguridad ciudadana, limpieza del agua, opiniones en general. Todo era favorable. Seleccioné un hotel basado en la web del mismo junto a una buena lista de comentarios al respecto del mismo que obtuve de otras web.
En líneas generales, realicé las siguientes búsquedas:

  1. Buscar lugares a dónde ir. Esta búsqueda es amplia, muy sujeta al googleo.
  2. Afinar agendas. Una vez decidido el lugar donde vamos, fuiafinando los lugares que visitar o qué actividades hacer en esa zona.
  3. Identificar la ruta más adecuada para llegar.
  4. Buscar opiniones sobre los lugares a donde pensamos ir.
Lo primero que hice fue googlear la zona que tenía pensado visitar. Para sacar alguna conclusión clara tuve que tamizar una gran cantidad de publicidad sobre la zona. Encontré información bastante neutra y poco sesgada en las webs oficiales de los ayuntamientos.

A continuación bajé en el detalle de la seleccion de hoteles. Para ello tenía una guía convencional - en papel - de los hoteles que me ofrecía la agencia, junto con las webs que ofrecían reservas on-line e incluso alguna web de mayoristas. Una vez seleccionada una lista corta, me entretuve buscando opiniones sobre los hoteles escritas por clientes. Basado en estas opiniones, seleccioné un hotel, donde más o menos había un cúmulo de opiniones favorables.

Seguí indagando detalles sobre la ubicación del hotel, para ello, basado en los datos que publican en su página web, localicé su ubicación real en google earth y medí la distancia entre el edificio y la playa, comprobando efectivamente, que se encontraba a 400 metros de la orilla. Realicé un rastreo por satélite de mi futura zona de vacaciones, para familiarizarme con la playa y sus alrededores.

Para detallar más la información, me metí en youtube y tras algunas búsquedas sobre las playas de la zona, logré una visión bastante aproximada de la realidad. Con toda esta información y el GPS del coche, llegúe al lugar y al hotel contratado. Efectivamente, los datos que saqué de internet fueron muy parecidos a la realidad.

En definitiva, utilicé las fuentes de inteligencia abiertas para enfrentarme a un escenario desconocido. La verdad es que si en un tema tan baladí como las vacaciones hay que tener un cierto criterio para sacar conclusiones.

Sin embargo cual fue mi sorpresa cuando regresé de vacaciones y busqué información acerca del accidente de los bombarderos atómicos Sobre el Mediterráneo, frente a las costas de España, en Palomares, (Almería) cuando colisionó en vuelo y cayó en un avión B-52 de los EE.UU. proveniente de la base Symour Johnson, portando 4 bombas atómicas de 1,5 megatones con un avión nodriza KC- 135 de la base de Morón. La ultima bomba fue recuperada 80 dias mas tarde. Resulta que la playa donde se bañó D.Manuel Fraga ya no se llama Palomares sino Quitapellejos, pues bien esa playa estaba muy cerquita de donde me bañaba todos los días.
http://youtube.com/watch?v=-2acW7LT53E

Total que todo el cuidado que tuve para elegir el lugar de mis vacaciones y al final terminé en un lugar donde hace 40 años cayó una bomba atómica...Así que la próxima vez que elija una playa buscaré nombre de la playa + radioactividad.
Esto es simplemente una anécdota, pero viene a recalcar la importancia de la búsqueda de información exhaustiva a la hora de afrontar un problema o tomar una decisión. Obviamente si hubiera tenido esa información no me hubiera bañado en Palomares 40 años después de bañarse don Manuel Fraga.

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